Ecologic S.A. lucha contra el lado oscuro de los focos fluorescentes

Ecologic S.A. lucha contra el lado oscuro de los focos fluorescentes

Al año en Panamá se desechan de manera incorrecta alrededor de 3 millones de este tipo de lámparas

 

Dicen que la unión hace la fuerza y quizás este afamado refrán es el que mantiene en pie a la empresa Ecologic S.A., que desde el 2010 ha trabajado como guía de 65 compañías en la correcta gestión integral de sus residuos peligrosos, en especial la de los focos fluorescentes.

Así como lo lee, aunque parezcan inofensivos los focos fluorescentes que iluminan casas, oficinas y centros comerciales son, en la actualidad, uno de los mayores contaminantes que existen porque contienen entre 15 a 25 miligramos de mercurio elemental.

Este material es altamente tóxico para el medio ambiente, pese a su peligrosidad, el manejo de este tipo de desechos es poco conocido en Panamá. Una situación que desde el punto de vista de Jorge Conte, cofundador y gerente general de Ecologic S.A., no debe continuar.

"Nuestro compromiso es hacerle frente a la emisión y la liberación de mercurio en los ecosistemas de la mano con las empresas que se rigen bajo políticas de gestión ambiental y de desechos especiales", señaló Conte.

El experto explica que, gracias a estas alianzas, a la fecha se han podido gestionar más de 220 mil tubos fluorescentes.

Un cifra que espera aumentar en los próximos años porque esta solo representa el 1% de los 3 millones que se desechan al año en el país de manera inadecuada. "A pesar de su importancia esta práctica no tiene tanta popularidad como otro tipo de reciclajes, porque no tienen un valor comercial. Solo tiene un costo de su gestión para los comercios y la gente, en la actualidad, quiere formar parte de actividades que les generen dinero", aseguró el empresario, que ofrece a sus clientes un servicio de recolección y transporte de los tubos fluorescentes.

"Las empresas nos contactan para que realicemos la recolección de sus desechos de iluminación, desde el lugar que nos indiquen los transportamos hasta nuestra galera para clasificarlos y triturarlos en una máquina que separa el vidrio del fosfato con mercurio. Luego los residuos los llevamos en unos tanques de metal hasta el relleno sanitario El Diamante de la Empresa Metropolitana de Aseo del Grupo Veolia en la provincia de Panamá Oeste (el único en Panamá autorizado para recibir materiales pesados o peligrosos) donde termina su ciclo de vida", detalló.

Señala que la clave en la lucha contra el lado oscuro de los tubos fluorescentes está en educar e informar a la población con el apoyo de las autoridades, que deben gestionar leyes acordes al Convenio de Minamata sobre el Mercurio.

"Por medio de estas normas se pueden obligar a las empresas que ocupan espacios de más de 100 metros cuadrados a gestionar sus lámparas en mal estado de manera correcta y así no las desechen en cualquier vertedero, donde los indigentes y los recolectores de basura están expuestos al mercurio contenido en el polvo blanco que sueltan estos focos al quebrarse", recalcó el entrevistado.

Añadió que estos protocolos también evitarían que más adelante estos residuos se conviertan en lixiviados tóxicos, que por medio de las corrientes de agua llegan al mar y a los peces que después consumimos.

 

Aliados

Pero Conte no trabaja solo, cuenta con aliados estratégicos que le han permitido seguir adelante con este proyecto de vida que inició en el 2008. Uno de ellos es el grupo Riba Smith.

"El grupo Riba Smith es muy diligente con sus desechos y al año le recibimos miles de sus lámparas. Ellos tienen una política de sostenibilidad muy fuerte y por su compromiso con un medio ambiente sano, seguimos vivos. Ellos se comprometieron con nosotros y hasta el último día le daremos nuestro apoyo", afirmó.

Por su parte, la Ingeniera Marlene Adames, gerente de Gestión Ambiental del grupo Riba Smith dijo que al momento de hacer la transición de las tiendas y plantas de producción de focos fluorescentes a LED, conocieron a Ecologic S.A. que son los encargados desde el 2015 de gestionar los desechos luminosos de sus 17 tiendas y plantas de producción.

"Buscábamos darles un lugar que no fuera un vertedero y ahí fue que conocimos al señor Conte, quien nos orienta en cómo debemos seleccionarlos y acomodarlos a la hora de entregarlos", expresó.

Adames destaca que esta labor que lidera el departamento de Gestión Ambiental no les brinda un retorno económico, pero sí la satisfacción de contribuir con la conservación.

"Cuando te metes en el tema ambiental tienes que hacer las cosas bien y no a medias. El mercurio es contaminante, por eso decidimos desechar estas lámparas de manera correcta y no contribuir en la contaminación", puntualizó.

 

Fin del ciclo de vida

Pero, ¿cómo es el fin de las lámparas fluorescentes?

La ejecutiva de cuentas de la Empresa Metropolitana de Aseo del Grupo Veolia, Alicia Hernández reveló cómo la organización se encarga de darle un fin en el relleno sanitario El Diamante, sin impactar de manera negativa a los suelos.

"Los tanques donde se encuentran estos residuos son sellados con cemento y arena antes de ser depositados en una celda de seguridad y, finalmente, los cubrimos con tierra. Gracias a las capas de geomembranas que cubre el relleno de seguridad, evitamos contaminar el suelo y las aguas", enfatizó.

Ahora, antes de comprar un foco fluorescente, piénselo dos veces porque podría estar poniendo en riesgo su vida y la de los seres vivos que habitan la tierra.

Durante el 2026 se espera que el Convenio de Minamata cumpla con sus objetivos y se prohíba la producción y distribución de tubos fluorescentes en todo el mundo.

La empresa Ecologic S.A. cumple con un plan de responsabilidad social donde realiza la recolección gratuita de los desechos luminosos de la Biblioteca Nacional de Panamá.

 

Fuente: María Victoria Echeverría | elsiglo.com.pa

 

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